Cómo calentar una vivienda con energía solar térmica

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Uno de los principales gastos del hogar durante toda la temporada de frío proviene del consumo en calefacción, principalmente en electricidad si utilizamos caldera eléctrica; pero también por el consumo de combustible en calderas de gas butano, gasoil, propano, o biomasa (calderas de pelets). Sin embargo, aprovechando la excelente situación geográfica en la que vivimos, podemos hacer uso de la energía solar para calentar nuestro hogar en invierno.

La utilización de la energía solar térmica de una casa nos puede aportar agua caliente y calefacción casi a coste cero de consumo. Pero, ¿en qué consiste y cómo podemos instalarla?

La energía solar se puede utilizar en una vivienda de dos formas: para producir energía eléctrica mediante la utilización de placas fotovoltaicas; o bien para la climatización (agua caliente sanitaria y calefacción) con el uso de paneles solares térmicos para colectar el calor procedente del sol.

Energía solar térmica para uso en viviendas

El sistema completo de energía solar térmica para pequeñas instalaciones consiste en:

  1. Los colectores solares: paneles solares térmicos para la captación del calor.
  2. El tanque de almacenamiento o acumulador de agua.
  3. El sistema de tuberías para distribución del calor (suelo radiante) o el agua caliente si se trata de una nueva instalación.
  4. Sistema de válvulas y bombas para la distribución del agua (en instalaciones que lo requieran).

Si queremos utilizar energía solar térmica para agua caliente y calefacción, ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta?

  1. El espacio que necesitan así como la localización de los elementos de la instalación, principalmente los paneles solares y el acumulador.
  2. El tipo de paneles solares térmicos (paneles de tubos de vacío o paneles solares planos) y las dimensiones (número de placas solares) que necesitamos para cubrir nuestras necesidades.
  3. Para valorar las necesidades indicadas en el punto anterior debemos estudiar las características de nuestra vivienda. No será igual una vivienda de dos personas que una familia de cinco miembros; ni lo mismo cubrir 85 m2 de calefacción que 130 m2. La orientación y el aislamiento (eficiencia energética) de nuestra casa también tendremos que tenerla en cuenta.
  4. También tenemos que valorar si nuestra pretensión es cubrir el 100% de nuestras necesidades de agua caliente y calefacción o tendremos que contar también con fuentes auxiliares, por ejemplo calderas eléctricas o de combustión (gasoil, biomasa, etc.), que suele ser lo habitual. Esta decisión la valoraremos en función de la cantidad de radiación solar en nuestra vivienda, así como el coste de tener que instalar un sistema sobredimensionado para compensar los días sin suficiente radiación solar.

Cada día somos más las personas preocupadas por la conservación del medioambiente y la importancia de hacer un consumo responsable de los recursos. Existen opciones para la calefacción del hogar basadas en la utilización de energías renovables, como la energía solar térmica, que tras una primera inversión que será fácilmente amortizable por la reducción de otros consumos, nos permitirá disfrutar del máximo confort en calefacción y agua caliente en nuestro hogar de una forma sostenible.

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